1. Cuéntanos sobre ti y tu experiencia como fundadora de Plata con Plática

Plata con Plática nace hace 7 años, en marzo de 2012. Estaba estudiando mi maestría y era soltera. Mi motivación por crear “plata con plática” empezó por la necesidad que encontré en las las personas de lograr un mejor manejo de sus finanzas.Inicialmente, Plata con Plática, empieza como un blog.

No tenía muy claro qué hacer con el. Si iba a ser un hobby, o se convertiría en negocio. Simplemente escribir es algo que me apasiona y empecé com mis primeras publicaciones. Hoy por hoy se ha convertido en mi emprendimiento.

2. ¿Cómo ha sido tu experiencia siendo madre y emprendedora?



“Es el trabajo más cansado, pero más hermoso que puedas tener.”

No podría decir que es un reto, porque es algo más allá de eso. Muchas veces es bien difícil de dimensionar o explicar esta experiencia, más si una persona no lo ha vivido. Cuando muchas mujeres deciden renunciar o bajan la calidad de su trabajo es comprensible porque no es fácil. Hay más responsabilidades y menos tiempo. Procurar mantener la misma calidad en tu trabajo o incluso mejorarla, es muy difícil, pero no es algo imposible de hacer.Existe un dicho famoso que dice: “A la mujer se le exige como si no tuviese hijos, y que sea madre como si no tuviese trabajo”, ¡y es imposible!, Luka (mi hijo) tiene 6 meses y aún así me complico con mi tiempo, a pesar de tener mi propia empresa.

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Sin embargo, una de las ventajas que me da el tener mi propio emprendimiento, es la libertad de decidir en qué momento puedo trabajar. Es decir, en ocasiones me toca dedicarle toda la tarde a mi hijo, pero tengo que retomar muchas cosas pendientes por la noche, en horas “extras”. Responder correos a altas horas de la noche, mandar información en horas “no de oficina”, sin descuidar mis responsabilidades.Todo depende de tu motivación o de que tanto lo quieres hacer. Entonces vienen los pensamientos de “quiero dedicarme a mi hijo, no quiero que nadie más lo cuide”. Esto es lo que lleva a muchas mujeres a desistir o renunciar a sus trabajos. Pero es ahí donde tienes que encontrar el equilibrio para hacer todo bien. “Amo a mi hijo, pero me volvería loca si me dedico solamente a él”.

Ser madre y emprendedora es una experiencia desafiante, pero aprendes a delegar, seleccionar y ser flexible. Yo era una persona muy puntual y cumplida. Y no es que ahora no lo sea. Pero si a mi alguien me pedía una información para un día determinado, yo hacía llegar la información un día antes. Hoy sé que no va a ser así todo el tiempo. Te hace cambiar tu rutina. “Luka es mi trabajo más importante pero no puede ser mi único trabajo porq no soy completamente yo”. Renunciar a mi emprendimiento, sería renunciar a una parte de mí que no estoy dispuesta a dejar.

3. ¿Qué consejos les darías a aquellas mamás que creen que no se puede ser emprendedora y madre a la vez?

¡Querer es poder! Si se quiere vas a poder, sino vas a encontrar excusas, barreras y miedos que te llevarán a tomar decisiones equivocadas. “Tómatela suave, nadie es perfecto”. Aunque en muchas ocasiones las mujeres “somos duras con nosotras mismas,” hay que empezar al suave, bajo tu realidad.

Hacer a tu hijo parte de tu vida, parte de tu rutina. El Tabú de la sociedad es que “La madre es la figura débil, la madre no puede ser trabajadora, sólo puede ser mamá”. Y no es así. Pero muchas veces te toca ser sincera con vos misma y los demás. Saber cuando decir no, o expresar el porque no puedes asumir compromisos en ese momento.

4. Una frase que describa tu maternidad

“Es el trabajo más cansado, pero más hermoso que puedas tener.”